Llevo meses pensando en esta entrada. Y ha sido muy difícil llegar a escribirla y a publicarla. Claro, es la primera. Pero por algún lado había que empezar y por eso decidí solo dejarme llevar y permitir que ella simplemente se escribiera sola.
En los últimos años, solo he deseado sentarme cada día a convertir páginas en blanco en historias dignas de ser contadas y leídas. Si eres escritor en ciernes sabes de lo que te hablo. Por suerte, al menos para mí, he contado con bastantes momentos libres para hacerlo y por eso he estado escribiendo mucho. Lo primero que escribí fue un centenar de poesías, confieso que la poesía fue mi primer amor en el mundo de la escritura y guardo para ella un lugar predilecto en mi corazón. A continuación, y a medida que fui tomando impulso, me fui metiendo en la prosa, y, así fue como caí, por decirlo de alguna manera, en el mundo de los microrrelatos desafiándome a escribir lo menos posible, pero diciendo lo más posible.
Ya sabes el tipo de microrrelatos que te dejan pensando por lo enigmáticos, profundos y realmente cortos. Como este tan conocido y que uno tiene el sentido de no poder igualar nunca:
«Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí»
Del escritor guatemalteco Augusto Monterroso.
No estuve ni cerca de igualarlo, pero no dejé que el fantasma del ahora famosísimo síndrome del impostor me atenazara. Escribí cinco o seis microrrelatos e incluso me atreví a enviar uno a concurso. Entonces llegó una idea fantástica para escribir mi primera novela.
Llegados a este punto, tal vez parezca que solo estoy escribiendo un diario personal sobre mis aventuras con la escritura, y puede que así sea, pero si eres un escritor novel y deseas sacarle partido a esta entrada sigue leyendo.
¿Cómo sacar al escritor que llevas dentro?
Antes que nada, quiero aclarar que no soy un gurú en la materia ni aspiro a serlo. Cada uno tiene un camino que seguir a la hora de aprender a escribir o a lo que sea y seguramente tú tendrás el tuyo. Aclarado esto, aquí te comparto los mejores consejos que he probado hasta el momento:
- Lee mucho de todo lo que te guste. Aquí tengo que hacer hincapié en que leas lo que te guste. No pierdas el tiempo en lecturas que no te interesan.
- Escribe lo que te apetezca, no le pongas frenos a tu escritura, ni intentes corregirla. Ya tendrás tiempo de hacerlo más adelante.
- Escribe todos los días, aunque sea un poquito para ir agarrando práctica. Recuerda que toda mejora con la práctica.
- No te sientas mal si tu intención era escribir una poesía y acabas escribiendo un relato, un diario o una lista de los pendientes de la semana. Lo importante es que conectes con la idea de escribir.
- No dejes que el síndrome del impostor te atrape y mucho menos que te censure. Nadie nace sabiendo nada.
- Y no dejes de consultar blogs como éste, donde siempre puedes encontrar inspiración, soporte y algunos buenos consejos que te podrían servir.
Comenta cuáles de los consejos crees que aplicarían mejor para ti y si has aplicado alguno ya. Y si tienes algún consejo extra que compartir, este es tu sitio.
Pasión, voluntad y un poco de desorden
Y esto de escribir todos los días, es lo que cumplo a raja tablas desde hace mucho tiempo. Por lo demás, me encantaría decir que siempre he llevado una estructura y que siempre me he ceñido a ella a la hora de escribir, pero estaría mintiendo. La mayor parte del tiempo no tengo ni idea de lo que voy a escribir o por cuanto tiempo lo haré y simplemente me entrego a la fantasía. Miles de cuadernos repletos de relatos, poesía, esqueletos de canciones, diarios personales y confesiones íntimas durmiendo en cajones o viajando en cajas de mudanzas. Pero sin ningún plan.
¿Sabías que me mudé una veintena de veces y cuatro de ellas fueron a otro país?
Bueno, por qué ibas a saberlo. El punto es que siempre pensé que los planes no era muy bueno hacerlos por lo impredecible de la vida y por lo tanto, hasta el comienzo de este año fui un escritor brújula, alguien que concibe una idea y escribe sobre la marcha.
Sin embargo, en este punto debo admitir que admiro y secretamente aspiro a convertirme en un escritor mapa, alguien que planifica anticipadamente y escribe guiándose de un itinerario cuidadosamente pensado. Y por ello, en los últimos meses me encuentro abocada a la planificación de mi novela. No te voy a mentir, me está costando horrores. Pero poco a poco voy viendo la luz. Al momento de escribir esta entrada llevo dieciséis mil doscientas treinta y tres palabras de mi novela y esto gracias a un modesto mapa que va guiando mis pasos. Así que, aunque hasta hace relativamente poco, me haya dirigido la pasión mezclada con voluntad y un poco de desorden, me alegro de estarme acercando al orden, de lo contrario corro el riesgo de perderme en un laberinto sin salida. Y no nos engañemos, no todos podemos darnos el lujo de esperar a que la musa o el muso llamen a la puerta.
Y si llama, por favor, que nos encuentre trabajando😊
En mi experiencia, el desorden puede elevar la fantasía creadora, pero el orden te ayuda a aterrizar esas ideas que vuelan como pájaros libres en tu cabeza. Por eso, mi humilde consejo es que intentes en lo posible planificar tu obra.
El mapa no tiene que ser perfecto
Cuando escribir se nos da de forma natural corremos el riesgo de creer que es tarea fácil y que no necesitamos planificar, ni estudiar. Bastará con esperar a que la musa o el muso se presenten, pero esto puede tardar meses y hasta años y cuando nos demos cuenta el tiempo que no perdona, se no habrá acabado. Por eso mi consejo es que, una vez obtenida la idea principal, planifiques.
Te será de gran utilidad tener una serie de instrucciones propias a las que seguir antes de empezar a dibujar tu novela en un documento de texto. Créeme te será de mucha ayuda a la hora de ir enlazando capítulos y de llenar tus escenas. Sopesarás y encontrarás la mejor manera de presentar el conflicto y su solución y de esta manera hacerlo interesante para tus futuros lectores, así como a conocer a tus personajes. En esta tarea también elegirás la estructura que vas a dar a tu obra, el manejo que harás del tiempo y por supuesto, conocerás cual es el narrador más adecuado para contar tu historia. No puedo asegurarte de que ya no te encontrarás con laberintos sin salida, pero seguro tu escritura fluirá mejor y te anticiparás a los inconvenientes que cualquier trama puede presentar.
La famosa pero esquiva visibilidad y mi pelea personal con el tiempo
Ahora sí, aunque no me apetezca demasiado tendré que hablarte de marketing, marca personal y ventas. Sí, de ventas. No te tapes la cara como si hubiese dicho una mala palabra. Los escritores tenemos que vender, ¿a que pensabas que solo había que escribir? No importa, estás perdonado. Yo pensaba lo mismo. Y no te miento todavía me ando peleando con la idea de salir a la selva de las redes a hacerme visible. Pero ¿qué remedio hay en la era de la Internet? No nos peleemos con la realidad más bien abracemos el momento.
A estas alturas ya habrás oído que hay que construir una marca personal que te haga visible. ¿Cómo no tienes un programa de YouTube, un perfil de Facebook y uno de Instagram? ¿No haces reels cada semana o stories cada día? ¿No comentas tweets? Perdona que me lo tome con una pizca de humor, porque es serio. Las redes sociales vinieron para quedarse y para servirnos de plataforma de visibilidad.
Si has estado escribiendo toda tu vida y un día te has despertado pensando que ya era hora de sacar a la luz tus cuadernos y hacerle saber a tu familia que además de tu título universitario tienes aspiraciones artístico-literarias, es hora de que dejes de temerle a la famosa visibilidad. Y no, no tienes que convertirte en alguien que no eres, ni hacer payasadas, ni tratar de seguir todas las modas del momento. Basta con que seas tú mismo con tus particularidades, tu carácter y tu personalidad. El resto vendrá por añadidura. O al menos te habrás divertido.
Pero si no te haces visible, nadie te leerá.
¿Y el tiempo? El tiempo es un bien escaso. ¿Si estamos ocupados en hacernos visibles, cuando vamos a escribir? Estoy ocupada en resolver este asunto. Cuando lo haya resuelto te prometo que vendré corriendo a contártelo. De momento, hoy toca entrada de blog y publicación en Instagram. Si después queda tiempo un capitulo más de mi novela y si no mañana.
Comenta si tienes redes, cuáles te parecen mejores y con cuáles prefieres no tener nada que ver. Y si tienes alguna experiencia en que las redes te hayan ayudado compártela aquí si lo deseas. Y por supuesto, sígueme en @noeliapereyra.schets.

